J.K. Rowling llega al corazón de sus fans con su más reciente entrega del universo mágico de Harry Potter, de la mano del director David Yates; quien comparte de manera acertada la visión de la saga potteriana y logra explotar a todos los personajes y anécdotas previas a la historia del famoso mago, siguiendo la misma tónica de dirección que en la anterior con escenas bien logradas y detalles bien cuidados.
Por Alberto Soriano
La película comienza con Grindelwald escapando de prisión y reuniendo seguidores, la mayoría de los cuales no sospechan sus verdaderas intenciones son que los magos pura sangre reinen sobre todas las criaturas no mágicas. En un esfuerzo por frustrar los planes de Grindelwald, Albus Dumbledore recluta a su antiguo estudiante y amigo Newt Scamander, quien accede a prestar su ayuda, sin conocer los peligros que aguardan. Las líneas quedan marcadas mientras el amor y la lealtad son puestos a prueba, incluso entre los amigos más cercanos y la familia, en un mundo mágico cada vez más dividido.
La trama es envolvente, con un rtimo lento al principio y muchos personajes secundarios, que entran y salen de escena lo cual te satura de información; sin embargo, el ritmo va in crescendo, creando un complejo nudo que se resuelve de una manera simple y concisa. No obstante se trata de la película más obscura hasta ahora; desde el ambiente, personajes, escenas y trasfondos, aunado a esto queda por destacar las constantes referencias que hay en la película a los libros más que a los propios filmes de la franquicia.
Las actuaciones son destacables, tenemos un un Jhonny Deep camaleónico, donde hace una creación de “Gellert Grindelwald” y dejando por completo a un lado sus interpretaciones anteriores que parecían una especie de copia de “Jack Sparrow”; Jude Law entrega a un joven “Albus Dumbledore” con diferentes matices y facetas, las cuales quedan unidas al viejo Dumbledore por todos conocido; y EddieRedmayne en el papel de “Newt Scamander”, quien presenta una transición bien hecha en un viaje de un mago inseguro y como poco a poco retoma esa autoconfianza y control de sí mismo.
La fotografía es memorable, aunque hay ciertos errores de edición, punto aparte es la mención de efectos especiales que son sorprendentes en toda la extensión de la palabra ya que logran recrear de manera realista tanto la magia como a las criaturas que aparecen en pantalla.
La película nos deja con diversas dudas, sobre todo en la parte argumentativa, ya que abarca muchas subtramas, que van desde los tintes políticos hasta las historias personales de los personajes; no todas concluyen satisfactoriamente, sin embargo tiene el final más impactante de toda la saga, y nos deja con una alta expectativa de las próximas entregas.
