Aladdín es un remake de la película de animación estrenada en 1992; ambas producidas por Disney, con un guion fiel a la original, y, una estética llena de colores y muy al estilo bollywood dirigida por Guy Ritchie nos regala una experiencia entrañable.
Aladdín se ambienta en Agrabah, una metrópoli rodeada por los Siete Desiertos y liderada por el Sultán. La vida del soberano y su familia dará un giro inesperado cuando el joven Aladdín se adentre en la Cueva de las Maravillas y frote la lámpara mágica. Así liberará al Genio, quien le concederá tres deseos. Con su ayuda intentará convertirse en un príncipe y conquistar a la princesa Jasmine. Pero también deberá destruir al malvado Jafar.
Las canciones forman parte de la esencia de la película tanto en su versión en español como en inglés ya que las interpretaciones se complementan con las actuaciones de os protagonistas generando empatía con el público, donde tanto Naomi Scott como Mena Massoud logran llevar la ficción a la realidad, un detalle que cambio en la princesa Jasmine es que en esta versión de Aladdín tiene un discurso feminista incluso en la canción principal de Speechless totalmente dirigida a las nuevas audiencias.
El personaje de Jafar interpretado por Marwan Kenzari es un tanto corto en comparación al resto del elenco ya que se esperaba más malvado y mas fortaleza en su actuación teniendo en cuenta que es el villano de la cinta, sin embargo nos regala momentos de tensión en la cinta por lo que se salva relativamente hablando.
En temas fotográficos como ya lo he mencionado anteriormente su estética muy al estilo bollywoodense y lo vemos reflejado desde la cinta animada, no obstante, el hecho de ser un live action, permite que podamos disfrutar de la majestuosidad de los colores, los escenarios y la música.
Cómo veredicto final pued decirles que la recomiendo muchísimo tanto a nuevos fans como a fans de la cinta de 1992, así mismo es una experiencia visual que recomendamos ver en imax.

